Cargando...
Estás en:  Portada  >  Opinión  >  Artículo

Oriana Fallaci, un recuerdo para los ojos de la guerra

Por   /   Martes, 24 | junio | 2014  /   1 comentario

“El verdadero soldado se miente a sí mismo cuando dice que odia la guerra. Él ama profundamente la guerra. Y no porque sea un hombre particularmente malvado, sediento de sangre, sino porque ama la vitalidad que (aunque tan paradójicamente pueda parecer) la guerra porta consigo misma. Con la vitalidad, el desafío y la apuesta y el misterio del cual ella se nutre. En el gran escenario de la comedia que tiene como nombre ‘paz’ el misterio no existe. Sabes ya que el espectáculo se compone de algunos actos y que después del primer acto vendrá el segundo, después del segundo vendrá el tercero: las incógnitas están sólo en el desarrollo de la historia narrada y su epílogo. En el gran escenario de la tragedia que tiene como nombre ‘guerra’, en cambio, no sabes nunca que sucederá”.

Oriana Fallaci, Insciallah

Este 29 de junio se cumplen 85 años del nacimiento de la periodista y escritora italiana Oriana Fallaci, pionera en el reporterismo de guerra en su juventud, brillante e histórica entrevistadora y polémica pensadora en los últimos años de su vida. Oriana Fallaci

“Usted es dura. Demasiado dura”, le espetó todo un general Ariel Sharon casi acorralado en una entrevista en 1982, cuando Oriana Fallaci le inquiría sobre los bombardeos del Ejército israelí sobre la población civil en Beirut.

“¡Ah no, general Sharon! ¡No! ¿Qué clase de historia es esta? Durante semanas usted ha bombardeado ferozmente a la población civil. ¡Feroz!”, le había reprochado Fallaci previamente.

Oriana Fallaci (Florencia, 1929-2006) por lo general veía el mundo en blanco o negro, no le gustaban las medias tintas ni tenía reparos en expresarlo ya fuese a Ariel Sharon, a Yasser Arafat -”una persona mediocre”-, al coronel Muammar Gadafi, a Richard Nixon -”no me ha gustado”- o al ayatolá Jomeini -quien, tras la entrevista, en la que Fallaci se quitó el velo mientras lo definía como “este estúpido trapo de la Edad Media”, se referiría a ella como “esa mujer”-.

“¿Qué quiere decir con ser mala? ¿Decir la verdad? (…) Yo cuando entrevisto a una persona trato de sacar fuera todo lo bueno que tenga”, afirmó en una entrevista la propia Fallaci.

La italiana había aprendido a tener carácter y a luchar desde bien temprano. Una Oriana adolescente se unió junto a su padre a “Justicia y Libertad”, un movimiento clandestino de resitencia contra la ocupación nazi en Italia.

En la universidad de su Florencia natal, se matriculó en Medicina, carrera que dejó al poco tiempo para dedicarse al periodismo, donde desde su primer empleo, del que fue despedida por negarse a escribir un artículo que halagase al comunista Palmiro Togliatti,  mostró su carácter.

“Il Mattino dell’Italia Centrale”, “L’ Europeo” o “Il Corriere della Sera” serían sus siguientes destinos donde escribió artículos de lo más variopintos. James Dean, Orson Welles o Sean Connery pasarían por su pluma. Pero Fallaci no cesó hasta lograr su gran aspiración: convertirse en corresponsal de guerra, siendo una de las mujeres pioneras en este campo.

Numerosas son las instantáneas que recogen a la pequeña periodista pertrechada con casco y chaleco en la mayor parte de conflictos de la segunda mitad del siglo XX: la Guerra de Vietnam, la Revolución Húngara de 1956, la Guerra Civil del Lí­bano o la Primera Guerra del Golfo entre ellas.

Sin embargo, fue una manifestación que, en principio, se presuponía pacífica la que estuvo a punto de costarle la vida. Fue el 2 de octubre de 1968 en Ciudad de México, en una manifestación estudiantil que acabó con centenares de muertos y con ella herida de tres disparos. Fallaci lo contaba en primera persona en el artículo “La noche de sangre en la que fui herida” de “L’ Europeo”.

La década de los 70 sería probablemente la más importante para Fallaci en el plano personal, pues en 1973 cuando conoce al activista político griego Alexandros ‘Alekos’ Panagulis, con quien mantendrá una intensa relación hasta la muerte de éste el 1 de mayo de 1976 en un accidente de tráfico que Fallaci siempre consideró un homicidio político encubierto. Así lo denunció en su libro “Un hombre” (1979).

“Llevaba tres años esperándolo, quiero decir que me lo temía, este momento. Llevaba tres años repitiéndome a mí misma, antes o después sucederá (…) Y ves, lo han matado justamente una noche entre viernes y sábado. Te repetirán hasta la náusea que fue un accidente. Te mostrarán a un chivo expiatorio”, publicó poco despues de la muerte de Panagulis en “L’ Europeo” en su artículo “Por qué Panagulis ha sido asesinado”.

Una muerte que marcó su vida y que endureció aún más, al menos en apariencia, su carácter.

“Oriana es un libro abierto…En sánscrito”, decía Fallaci que así la describía su hermana Paola en una entrevista en 1990, año en el que publicó “Insciallha”, su novela más reconocida ambientada en el Líbano y que cuenta las vivencias de un contigente italiano enviado como parte de las Fuerzas de Paz.

Lo que queda claro es su fuerte oposición hacia todo régimen político con tintes totalitarios: “¿Pero qué clase de ley es una ley que te niega el derecho a cambiar la ley, qué clase de orden es un orden que te niega la libertad de protestar?”, afirmaba en su artículo titulado “Nixon no me ha gustado” en “L’Europeo”.

Sin embargo, a juicio de Fallaci entre los regímenes totalitarios actuales Occidente se enfrentaba a uno de los más peligrosos, sobre todo porque no quería admitirlo que lo fuera, y éste es el Islam.

Literatura

Los siete pecados capitales de Hollywood ((1958), El sexo inútil (1961), Penélope en la guerra (1962), Gli antipatici (Los antipáticos, 1963), Se il sole muore (Si el sol muere, 1965),  Niente e così sia (Nada y que así sea, 1969), Quel giorno sulla Luna (Aquél día en la Luna, 1970), Entrevista con la historia (1974), Carta a un niño que nunca nació (1975), Un hombre (1979), Insciallah ( – en árabe, “Si Dios quiere”, – 1990), La rabia y el orgullo (2001), La fuerza de la razón (2004), Oriana Fallaci se entrevista a sí misma (2004), Oriana Fallaci se entrevista a sí misma - El Apocalípsis ( – reedición del anterior con epílogo, 2005) y Un sombrero lleno de cerezas (novela póstuma, 2008).

Éstas son las obras que componen la carrera literaria de Oriana Fallaci, una carrera prolífica y que llegó a su cúlmen con Insciallah, uno de sus libros más queridos. Tal es así que se tomó el tiempo de reeditar la traducción al francés antes de tener que ir al médico para tratarse su incipiente cáncer, como confesó en esta entrevista.

En La rabia y el orgullo y La fuerza de la razón ya muestra su fuerte oposición al islamismo que, decía, no se podía separar del Islam en sí mismo, lo cual le valió ser llevada ante los tribunales en Italia, en una demanda que no pudo ser resuelta por su muerte en mitad del proceso.

No son las únicas obras que generan controversia, como se comprueba con su superventas Carta a un niño que nunca nació. Así, la estudiante italiana Giulia Lombardi lo define como “uno de los libros más bonitos que he leído en mi vida”. No es de la misma opinión, Cristina Cabrejas, que lo critica por “su fuerte contenido antiabortista”.

Esta veterana periodista de la delegación de la Agencia EFE en Roma, muestra su fuerte oposición a Fallaci, para quien no tiene buenas palabras a pesar de que reconoce su gran trabajo como corresponsal de guerra.

“Es muy racista, una neocon y una facha. Fue una gran periodista pero en los últimos años se le fue la cabeza”, manifiesta vehemente.

Duras palabras pero igual de duras que las que Fallaci dedicaba a los que ella llamaba “hijos de Alá”. Muestra de ello son los artículos “Wake up Occidente, sveglia” (Despierta Occidente) en “Il Corriere della Sera o “Sull’antisemitismo” (Sobre el antisemitismo) en “Panorama”.

 

Páginas: 1 2

Sobre el autor

Periodista en la delegación de Roma de la Agencia EFE

Marian Rosado Gallardo es natural de Almendralejo (Badajoz). Está licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con un año de estudio en la Universidad Católica de Lovaina (KUL). Ha colaborado en La Huella Digital (UCM) y en The Voice Magazine (KUL), entre otros. Ha trabajado como redactora en el Diario Hoy de Extremadura. En la Agencia Efe, ha trabajado en Internacional en la mesa de España Exterior para América Latina y el mundo árabe. En la actualidad, continúa en la Agencia Efe en la delegación de Roma (Italia)

1 comentario

  1. gonsmartinez@gmail.com' Waugh dice:

    Genial biografía de una periodista que combatió el cinismo en todos sus frentes. Su recuerdo pende entre el odio radical y el amor incondicional de los italianos. Pero bueno, supongo que el carisma se paga de ese modo. La indiferencia es mediocre. Me ha gustado leerlo.
    Un saludo.

     

Deja un comentario

  • Aquí se habla de…

  • Marcando el tiempo…

    junio 2018
    L M X J V S D
    « feb    
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    252627282930  

  • Nos interesa tu opinión…

También te podría interesar...

052-el-nacionalismo

Cómo triunfa el nacionalismo en la Europa del siglo XXI

Abrir artículo →