Cargando...
Estás en:  Portada  >  Asia y Oceania  >  Artículo

Alerta por la amenaza a la libertad de prensa en Hong Kong

Por   /   Sábado, 7 | febrero | 2015  /   No hay comentarios

Ataques a sangre fría contra periodistas. Extorsión a medios de comunicación. Obstaculización de la cobertura de protestas prodemocráticas. Detenidos por haber incitado a la protesta en plataformas online. Periodistas críticos con el gobierno que un día simplemente, desaparecen sin dejar rastro. 

Estos ejemplos que podríamos relacionar con prácticas habituales bajo regímenes dictatoriales son según un reciente estudio, una realidad en uno de los últimos reductos democráticos de China: Hong Kong.

Manifestante sujeta un cartel con el mensaje en inglés “Libertad para vivir sin miedo” en la protesta en Hong Kong convocada el 2 de marzo de 2014 contra el ataque al periodista Kevin Lau. (AFP)

 

“Puerto amenazado. Transgresiones en la libertad de prensa en Hong Kong” da nombre a un estudio publicado por la asociación americana de editores PEN donde se analiza el estado de la libertad de expresión en Hong Kong al cumplirse justo 17 años de esta región administrativa especial bajo dominación china. El estudio concluye que existe una creciente erosión de la libertad de prensa -caracterizadora de la ex-colonia británica-, incluyendo la aparición preocupante de la autocensura y el cierre de medios vinculados a conflictos de intereses con el continente chino. Hechos que se opondrían al artículo 27 de la Ley Básica de Hong Kong que protege la libertad de expresión y de prensa. Con una resolución similar la Asociación de Periodistas de Hong Kong (HKJA), sentencia en su último informe anual que el 2014 podría haber significado el año más oscuro desde hace décadas para el ejercicio libre de la profesión periodística en Hong Kong. 

  • Ataques físicos a periodistas

La mañana del 26 de febrero de 2014, el ex-editor jefe del periódico hongkonés “Ming Pao”, Kevin Lau, fue agredido a cuchillazos por un individuo (aún sin identificar). A pesar del estado crítico en el que Kevin Lau quedó tras el asalto, consiguió salir vivo tras una operación de urgencia. Según la policía, y como se recoge en el informe, el ataque a Lau fue un acto de amenaza más que un intento de homicidio. El diario Ming Pao del que Lau era editor jefe, es un periódico liberal que se hizo famoso por su posición crítica con el gobierno y del que Lau poco antes de la ofensiva, fue sustituido por otro editor con ideas presumiblemente más cercadas a Pekín. Semanas previas al ataque, se habían sucedido protestas contra la sustitución de Lau y en favor de la libertad de prensa. Durante los días posteriores se produjeron de nuevo varias manifestaciones en Hong Kong en repulsa al ataque. A una de esas protestas acudió Tom You que confesaba:

“La libertad de prensa y el estado de derecho son de vital importancia para Hong Kong. Si no tenemos estos dos valores esenciales, creo que Hong Kong ya no se diferenciará de ninguna otra ciudad china”. 

Vídeo de la protesta silenciosa contra el ataque a Kevin Lau el 2 de marzo de 2014:

En los últimos años, Hong Kong ha sido testigo de una intensificación de ataques violentos a los medios de comunicación y a sus profesionales, avisa el reporte de la asociación de editores PEN. En total, entre julio de 2012 y junio de 2013 se recopilaron once casos de violencia contra periodistas y seis fueron los denunciados entre julio de 2013 y junio de 2014. Entre ellos, se halla la agresión a May Tse, fotógrafa del diario hongkonense South China Morning Post (SCMP) mientras cubría una historia sobre comerciantes que compran productos libres de impuestos en Hong Kong para revenderlos luego en el mercado de China.

“Estos ataques físicos mandan un mensaje escalofriante a los periodistas y abogados por la libertad de expresión en Hong Kong”, menciona el informe y agrega:

“Diez meses después del ataque a Kevin Lau, los periodistas entrevistados para este dossier, continúan refiriéndose al hecho como un motivo por el que tener miedo”.

  • Agresiones durante las protestas prodemocracia

Las protestas organizadas por el movimiento estudiantil Occupy Central que se originaron el pasado 22 de septiembre en el centro financiero de Hong Kong -contra la reforma electoral propuesta por el gobierno de Pekín-, significaron un aumento exponencial de las denuncias por agresiones a medios y a periodistas, tal como relata el informe.

El defensor del movimiento pro-democracia y magnate de los medios Jimmy Lai en el barrio Admiralty durante las protestas el pasado 10 de octubre.

El defensor del movimiento pro-democracia y magnate de los medios Jimmy Lai durante las protestas en el barrio de Admiralty el pasado 10 de octubre. (AFP/Getty Images)

En la denominada por la prensa occidental “Revolución de los Paraguas” (Sept-Dic 2014) hubo un participante insólito: el magnate de los medios y fundador del grupo de comunicación Next Media, Jimmy Lai. Lai participó activamente en las protestas y su buque insignia, el periódico Apple Daily hizo una cobertura exhaustiva de ellas. De editorial marcadamente contrario a Pekín, el Apple Daily y su fundador fueron el objetivo de diferentes ataques antes, durante y después de las protestas por individuos opuestos al movimiento estudiantil y a las ideas prodemocráticas. En una de esas acometidas, el 22 de octubre unos encapuchados rociaron salsa de soja sobre miles de ejemplares del Apple Daily que propalaban naturalemente noticias sobre Occupy Central. En otra ocasión el 12 de noviembre, tres encapuchados arrojaron intestinos de cerdo al magnate durante una protesta. Más recientemente, el pasado 11 de enero, tanto las oficinas del grupo de comunicación Next Media como el domicilio privado de Lai, fueron el objetivo de varios cócteles molotov lanzados desde un coche por individuos sin identificar.

Vídeo: escenas grabadas por cámaras de seguridad de los ataques al domicilio de Lai y a las oficinas de Next Media

En el informe también se recoge la emboscada que sufrió el 24 de noviembre el locutor de radio Stephen Shiu Yeuk-yuen cuando después de que dos vehículos le cerraran el paso mientras conducía, un encapuchado le destrozó la luna delantera de su coche con un bate de metal antes de escaparse a la fuga. Días antes de la agresión, Shiu Yeuk-Yuen, fundador de las emisoras de radio de cariz prodemocrático MemeHK y Hong Kong Reporter había hecho un llamamiento desde el escenario principal del campamento de Occupy Central en el área de Admiralty para que los manifestantes utilizasen su creatividad e idearan nuevas vías de protesta.

La fotógrafa Paula Bronstein siendo detenida por la policía en las protestas acaecidas en el barrio de Mongkok (Hong Kong) el pasado 17 de Octubre. (Carlos Barria/Reuters)

Además de los ataques a personajes mediáticos de la escena pública, la Asociación de Periodistas de Hong Kong (HKJA), registró 25 casos de supuestos ataques a periodistas durante los dos primeros meses de las protestas que incluían agresiones a periodistas tanto físicas como verbales por parte de individuos sin identificar así como en ocasiones, por parte de la policía. Acontecimientos que según la KHJA amenazó la seguridad y obstruyó la labor de los periodistas durante la cobertura mediática de las protestas. En un comunicado en su página web la asociación  denunciaba el fenómeno así:

“Los arrestos de periodistas son serias violaciones de la libertad de expresión amparada por ley. Éstos sirven como intimidación a los periodistas para que no intenten controlar la acción policial. El mensaje que mandan es: ‘no te acerques mucho o serás arrestado’.

El 17 de octubre de 2014, la fotógrafa Paula Bronstein fue detenida por la policía antidisturbios durante una manifestación en Mongkok tras haberse subido a un automóvil en medio del tumulto de la protesta. Ese mismo día, el Club de Corresponsales Extranjeros en Hong Kong condenó la acción policial contra la fotógrafa y exigió su inmediata liberación en un comunicado.

No obstante, el informe de la asociación PEN también destaca que muchos de los periodistas entrevistados para el dossier que habían cubierto las protestas, alegaron que la policía presente en las manifestaciones de Occupy Central no hizo un uso excesivo de la violencia contra los profesionales de la comunicación allí presentes. La corresponsal para la Agencia EFE en Pekín, Tamara Gil que cubrió la eclosión inicial de la “Revolución de los Paraguas” compartía con este medio una perspectiva similar de los acontecimientos: 

“En ningún momento me sentí intimidada por el Gobierno ni por las autoridades locales de Hong Kong. Tampoco por la Policía de Hong Kong, cuyo comportamiento, en mi opinión, fue ejemplar, a pesar del incidente con los gases que yo no presencié”. 

  • La retirada de publicidad como presión a los medios

A finales de 2013, los bancos HSBC (Hong Kong Shanghai Banking Corporation) y el Standard Chartered decidieron retirar casi sincrónicamente sus anuncios en el grupo mediático Next Media propiedad del polémico Jimmy Lai. Seguidamente dos bancos locales, hicieron lo mismo. En una entrevista para el New York Times, el director ejecutivo de Next Media, Mark Simon, aseveraba que el gobierno de Pekín había presionado a los citados bancos a retirar sus anuncios publicitarios a raíz de la continua cobertura por parte de Next Media sobre las protestas contra la insidiosa influencia de China en Hong Kong. En respuesta a las críticas por parte de diversos medios de comunicación, tanto el banco HSBC como el Standard Chartered argumentaron la retirada de sus anuncios en Next Media por razones comerciales., tal como se reporta en el informe. La Asociación de Periodistas de Hong Kong (HKJA) concluye en su informe anual referente al 2014:

“A través de la inserción o retirada de anuncios, aquellos en el poder pueden ejercer una enorme influencia en los medios de comunicación. La belleza de estas tácticas es que son mucho menos visibles y encontrar pruebas contundentes de la presión nunca es fácil”.  

“Ejemplo de la nota que recibió la redacción del House News el día de su cierre” (howwrong.com)

Para una gran empresa mediática como es Next Media, la retirada de varios anunciantes puede causar cierto desequilibrio financiero, pero para otras medios de menor tamaño puede significar su fin. Como al que se abocó la joven y popular publicación online de editorial independiente House News que el pasado 26 de julio -no obstante sus 300 mil visitas únicas diarias-  cerró de manera inesperada. “La tormenta ha llegado. Vuestra escritura no debe parar” fue el mensaje que recibió la redacción de House News el día que cerró, tal como explica el ex-columnista de la publicación Evan Fowler en el blog Hong Wrong. Pese a que los medios generalistas achacaron al día siguiente que el cierre se había producido por inviabilidad económica, uno de sus fundadores, Tony Tsoi Tsung-ho se expresó así en un comunicado:

“Tengo miedo. El ambiente actual de forcejeo político es sumamente inquietante. (…) Una ola de ‘terror blanco’ envuelve esta sociedad y lo percibo. Como un hombre de negocios que viaja a menudo al continente (chino), tengo que admitir que cada vez que cruzo la frontera me atacan los nervios. ¿Estoy siendo paranoico? Este sentimiento es inexplicable a los ajenos (a esta situación). Lo que más me perturba es que mi familia también siente esta presión (…) eso me rompe el corazón”.

El pasado 23 de diciembre, Tsoi relanzó House News con el nuevo nombre “Stand News

  • Amenaza de la libertad de expresión online 

Hacer uso de las redes sociales nunca había sido tan arriesgado en Hong Kong. Especialmente desde que las autoridades hongkonesas utilizan reiteradamente la “Sección 161″ del decreto de ordenanza de delitos contra “el acceso a ordenadores con finalidad criminal o deshonesta”. El decreto, que existe desde el año 1993 -mucho antes de la universalización de las nuevas tecnologías y el acceso a internet-, fue ideado en principio, para combatir el fraude online y el acceso ilegal a sistemas informáticos. Lo llamativo es que ahora se utiliza para localizar a los autores de mensajes online pro-democracia de ciudadanos, bloggers y periodistas. Sólo entre el 26 de septiembre y el 8 de noviembre del año pasado -y en pleno apogeo de la “Revolución de los Paraguas” se arrestaron 14 personas por haber cometido cibercrímenes.

Cibercrímenes como el que supuestamente cometió un chico de 23 años con el alias “Lee Siu-ming” que fue detenido por la policía en su domicilio el pasado 18 de octubre, acusado de incitar con los mensajes que difundió a través de la plataforma online Hong Kong Golden a otros “ciberciudadanos” a tomar la calle y a participar en las protestas en diferentes puntos de Hong Kong. Refiriéndose a la detención del joven, un portavoz de la policía declaró a los periodistas: “Lo recalco. Incitar a otros en Internet a cometer actos criminales es ilegal. La policía lo investigará, buscará evidencias y tomará medidas de detención”. 

¿Es HK siguiendo otros países asiáticos en el uso de las leyes de delitos informáticos para ir tras el discurso en línea? escribía Weisenhaus en su Twitter el pasado 30 de octubreLa experta en legislación relativa a los medios de comunicación, la profesora Doreen Weisenhaus de la Universidad de Hong Kong declaró a través de su cuenta de Twitter su preocupación por la creciente utilización de las leyes generales contra el cibercrímen para ir en contra de los discursos y las actividades online.

Otro objetivo de la creciente persecución de cibercrímenes por parte del gobierno chino fue Zhang Miao. Miao trabajaba como asistente de la corresponsal en China del diario alemán Zeit, Angela Köckritz, cuando después de haber publicado en varias redes sociales mensajes de apoyo a las protestas de Occupy Central de Hong Kong, fue detenida el pasado 2 de octubre en Pekín acusada de “alterar el orden público”. A día de hoy Miao sigue entre rejas. Köckritz explica en un detallado reporte en primera persona cómo fueron las últimas horas de la periodista y su asistente así como su lucha infructuosa por seguir el rastro de su compañera poco antes de verse obligada a salir apresuradamente del país por las intensas coacciones por parte de la policía china.

Cabecera del relato de Angela Köckritz sobre la detención de su asistente Zhang Miao.

Cabecera del relato de Angela Köckritz en Zeit online sobre la detención de su asistente Zhang Miao.

“A nosotros, los periodistas extranjeros, lo máximo que puede ocurrirnos es que nos echen del país. Como le sucedió en 2014 a varios periodistas estadounidenses“, declaraba para este medio la corresponsal de EFE en Pekín, Tamara Gil. “No obstante, las víctimas, ciudadanos chinos, pueden acabar en la cárcela, ser torturadas o, simplemente, “desaparecer”, y añade:

“Los periodistas chinos son uno de los colectivos más amenazados. La prensa, para un régimen dictatorial como éste, es clave. Y las medidas son muy estrictas. No existe la libertad de prensa en China. La diferencia, por tanto, es clara con Hong Kong: allí si disfrutan de algunas libertades”. 

 
El informe con título “Puerto amenazado. Transgresión a la libertad de prensa” realizado por la asociación de editores PEN, también recoge una confesión que data el 10 de diciembre de 2014 de una periodista que decidió permanecer en el anonimato:

“El gobierno de Pekín y el gobierno de Hong Kong tienen una tarea política difícil frente a ellos. Hong Kong tiene un jefe del ejecutivo impopular que trata de llevar adelante un paquete de reformas impopular por lo que el gobierno siente la necesidad de influir en los medios de comunicación. La historia se repite. Ya sucedió en 2003-2004 cuando el gobierno de la Región Administrativa Especial tuvo que vender un paquete de reformas polémico y todos vimos como las emisoras de radio echaron a varios de sus locutores forzándolos a que se callaran”.

 
Las recomendaciones del análisis realizado por la asociación PEN incluidas al final del mismo destacan que, no obstante se siga disfrutando de un ambiente relativamente libre para el ejercicio de la actividad periodística en Hong Kong, los hechos documentados en el informe (presiones a los medios de comunicación, autocensura y ataques a periodistas, entre otros) son una razón para la preocupación y hacen un llamamiento tanto al gobierno de Hong Kong como a la comunidad internacional para investigar y controlar el futuro desarrollo de la libertad de prensa en la antigua colonia británica.
 
El pasado 13 de marzo la Federación Internacional de Periodistas (de la zona Asia-Pacífico) y la Asociación de Periodistas de Hong Kong junto con otras 55 organizaciones no gubernamentales por los derechos humanos firmaron un comunicado dirigido al jefe ejecutivo de Hong Kong,  Leung Chun-Ying para que adoptara medidas para proteger la libertad de expresión y la libertad de prensa en Hong Kong. En el último ranking anual de los índices de libertad de prensa en el mundo compilado y publicado por la ONG Reporteros Sin Fronteras, Hong Kong se posicionó en la posición 61ª descendiendo 27 puntos desde 2010 y posicionándose detrás de países como Chile, Japón o Mauritania.  
 

Deja un comentario

  • Aquí se habla de…

  • Marcando el tiempo…

    agosto 2018
    L M X J V S D
    « feb    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  

  • Nos interesa tu opinión…

También te podría interesar...

seísmo Taiwán

Taiwán, 10 días después del terremoto

Abrir artículo →