Cargando...
Estás en:  Portada  >  África  >  Artículo

Kibera, el paisaje de barro y hierro que esconde Kenia

Por   /   Sábado, 13 | febrero | 2016  /   No hay comentarios

Las malas condiciones de higiene y saneamiento, la falta de suministro de agua y el desinterés del Gobierno por mejorar la zona ahogan en la extrema pobreza al casi medio millón de personas que vive en Kibera, la favela o slum más grande África.

Vista aérea de Kibera. Creative Commons.

Vista aérea de Kibera. Creative Commons.

A cinco kilómetros al suroeste de Nairobi, la capital de Kenia, se divisa un paisaje de casas improvisadas de barro y hierro. Se trata de Kibera, un suburbio en el que habitan entre medio millón y un millón de personas y en el que el entramado de calles y callejones se ha erigido sobre una paradoja: el suelo es de titularidad pública, pero las casas son privadas y sus propietarios las alquilan al resto de habitantes. Así, una habitación de ocho o nueve metros cuadrados aloja a una familia entera a cambio de mil chelines (8,20 euros) o dos mil chelines (20 euros) al mes. 

El gran problema de este barrio marginal es el agua. Dos veces por semana mujeres y niños con envases en las manos hacen cola frente a los tanques de agua que hay en algunas calles y esperan a que la cañería se abra. Desde la ONG Youth Lindi denuncian que en este suburbio solo pueden disfrutar dos días a la semana del preciado suministro porque en Nairobi escasea; cuando, no obstante, la capital keniana goza de piscinas en sus hoteles y en algunas casas particulares.

En Kibera solo pueden disfrutar del agua corriente dos días a la semana, mientras que Nairobi cuenta con piscinas privadas.

Tanto la revista Forbes como el diario The Economist han apuntado la capacidad de emprendimiento que hay en Kibera, donde han nacido varios periódicos, radios y hasta una escuela de cine, y el reduccionismo que supone concebir el slum como miseria. En relación a este punto, el planteamiento del Gobierno keniano no puede ser más ilustrativo: en 2013 solo un 2,5% del presupuesto nacional iba a parar a un fondo para estos barrios bajos, mientras que en 2009 el bloque de pisos Raila State, con el que se pretendía reasentar a los kibereños, fracasó y ocuparon las viviendas los que no debían.

Niños recogen agua en Kibera. Creative Commons.

Niños recogen agua en Kibera. Creative Commons.

Kibera no se podría entender sin la actividad que las ONG, asociaciones, empresas y científicos realizan en el lugar que rondan las 10.000 y ofrecen tratamiento a 4.000 niños con VIH o asistencia 24 horas para los abusos. Estos servicios se convierten en esenciales en una región donde la esperanza de vida cae en picado a partir de los 50 años y el aborto es ilegal pero se practica.

Tanto las malas condiciones de higiene y saneamiento como la escasez de aseos públicos –en Kibera solo hay 50 y además están subvencionados por entidades internacionales– son las culpables de las enfermedades que se producen en este suburbio. Los 0,80 euros diarios que supone ir al baño hace que para algunos sea un lujo y, consecuentemente, decidan valerse de los llamados flying toilets o lavabos voladores; bolsas donde los vecinos hacen sus necesidades y que después las lanzan por la ventana.

 

Sobre el autor

Periodista que cambió su ubicación de Valencia a Londres. Tras pasar por el diario Información, Cadena SER y Levante TV, escribo entrevistas, crónicas y entrevistas para la Agencia EFE desde la ciudad del Big Ben. Mis temas preferidos: política valenciana, cultura pop, feminismo, igualdad, Siria, Kosovo y Albania, televisión y cine.

Deja un comentario

También te podría interesar...

15757970712_81c2b50d91_b

La BBC anuncia la tercera edición del Premio Komla Dumor de Periodismo

Abrir artículo →