Cargando...
Estás en:  Portada  >  Asia y Oceania  >  Artículo

El Festival de Hielo de Harbin se consagra como el rey del invierno chino

Por   /   Miércoles, 15 | febrero | 2017  /   2 comentarios

Esculturas y grandes construcciones de hielo, adornadas con luces de colores, maravillan a los visitantes que acuden a Harbin (noreste de China) y que abarrotan sus calles pese a unas temperaturas de hasta 25 grados bajo cero.

Festival de Harbin

Una mujer se lanza por un tobogán de hielo en el parque Zhaolin de Harbin. Foto: Víctor Escribano

Esta ciudad, capital de la región de Heilongjiang, la más septentrional del país, recibe cada invierno a más de un millón de turistas, en su mayoría chinos, atraídos por las colosales estatuas de agua congelada y nieve con forma de templos, pagodas, palacios o budas del Festival anual de Hielo y Nieve. 

La cita, que celebra su trigésimo tercera edición este año, se concentra en tres grandes áreas como el parque Zhaolin, situado en el centro de la ciudad, aunque también presenta esculturas repartidas por 21 plazas, 32 calles y otros 56 puntos de interés. 

En el Zhaolin, los niños aprenden a esculpir el hielo de la mano de estudiantes de arte de la ciudad. Algunos con más pericia que otros, pero finalmente todos contemplan orgullosos unas obras que permanecerán a la vista de los turistas hasta que los primeros calores primaverales las derritan. 

Al final de la calle Zhongyang, una avenida peatonal de inspiración rusa, se halla el río Songhua, cuyas aguas congeladas pueden atravesar a pie los turistas, aunque también pueden llegar a la otra orilla en carros de caballos, pequeños trineos tirados por ‘huskies’ siberianos o incluso en ‘buggies’. 

En la margen norte del Songhua se sitúa la Isla del Sol, que alberga uno de los principales recintos del Festival, dedicado a esculturas de nieve de diversos temas. Entre numerosas referencias al Año del Gallo -que arranca el próximo 28 de enero-, destacan las representaciones religiosas y los temas invernales. 

 

Incluso la actualidad y la denuncia social tienen su hueco en la competición estudiantil de esculturas de nieve, como demuestra “Niebla”, una talla que ganó el segundo premio y que presenta a una persona atravesada por rascacielos y encerrada entre cuatro torres de refrigeración de centrales térmicas que expelen material contaminante. 

Las tradiciones locales se entremezclan con el folclore internacional en algunas de las creaciones, como la que representa un Papá Noel en un trineo tirado por dragones chinos. 

Festival de Harbin

El Año del Gallo es uno de los motivos más recurrentes de las colosales estatuas de nieve del Festival de Harbin. Foto: Víctor Escribano

Pero si algo tienen en común todas estas obras de arte es el colosal tamaño, como demuestra la figura central de la exposición, titulada “Canción de amor”, que requirió 30.000 metros cúbicos de nieve y con unas dimensiones de 103 metros de ancho por 31 de alto. 

Los pocos occidentales que se atreven con Harbin muestran su satisfacción por haber emprendido la aventura. “Es maravilloso”, explica a Efe David, un turista estadounidense que asegura que “nunca había visto nada igual”. 

Al caer la noche, la mayoría de los turistas cambian el blanco paisaje de las esculturas de nieve por las luces de neón del Mundo de Hielo, que sorprende con altísimas estructuras de hasta 42 metros construidas con agua congelada. Los más pequeños suben a lo más alto de las fortalezas de hielo y se deslizan por los toboganes. 

Este espacio de 800.000 metros cuadrados alberga asimismo las esculturas de hielo que participan en competiciones del más alto nivel, con destacada participación de equipos chinos, rusos y mongoles. Las figuras de estos últimos parecen atraer especialmente las miradas de los curiosos por su brillante ejecución. 

Festival de Harbin

Dos turistas se hacen una foto en una estructura de nieve del Festival de Harbin. Foto: Víctor Escribano

También hay sitio para España en el Festival, y es que tres de las esculturas que participan en la muestra llevan la firma de artistas nacionales del hielo como Fátima Naranjo, Lluís Ribalta, Miro Rismondo y Omar Naranjo. 

Las coloridas estructuras se recortan contra el cielo nocturno y crean un mundo de fantasía en el que tan solo algún resbalón en el suelo congelado puede hacer desaparecer la magia del ambiente y las caras de asombro de los turistas que luchan contra el frío extremo.

Algunos locales se muestran orgullosos de ver a tantos visitantes pese al frío. “No lo entiendo”, dice Li, camarera de uno de los restaurantes, al añadir: “Es muy bonito, pero hace muchísimo frío”. 

La organización del festival tiene en cuenta lo difícil que puede ser para visitantes soportar temperaturas tan bajas y ha dispuesto distintas estancias como cafeterías, restaurantes o incluso una pista de curling y un desfile de moda. 

Pese a la distancia que separa Harbin de las zonas más turísticas o la necesidad de vestir prendas especiales que permitan resistir unas temperaturas que no hacen sencilla la visita, los que llegan a la ciudad se marchan con una sensación de satisfacción. Patricia, una joven sevillana, lo confirma: “Es increíble, nunca lo habría imaginado”.

 

Sobre el autor

Corresponsal en Pekín de la Agencia EFE gracias a #EFElaCaixa.

2 comentarios

  1. Marta Alemany Lara dice:

    ¡Qué interesante e impresionante! Ojalá pudiera verlo en directo. Un saludo.

     
  2. Laura Zornoza Uña dice:

    ¡Muy buenas fotos! Gracias por acercarnos una cultura tan “misteriosa” para los europeos como es la china.

     

Deja un comentario

  • Aquí se habla de…

  • Marcando el tiempo…

    julio 2017
    L M X J V S D
    « feb    
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31  

  • Nos interesa tu opinión…

También te podría interesar...

Fuente: AP

Derogan una ley que permitía bodas entre violadores y víctimas en el Líbano

Abrir artículo →